viernes, 11 de noviembre de 2016

Sobre la muerte del gran Leonard Cohen...

Siempre me gustaron sus canciones, su bello sonido, con esa voz de caverna y ese ritmo lento al pronunciar sus magníficas letras. Un ritmo zen que no va con estos tiempos de prisas y de locura tecnológica dos punto cero ("dos punto cero"... ¡qué chorrada!), donde la poesía brilla debajo de una gruesa capa de polvo de mediocridad y a cual no se le hace ni caso porque no cabe en ciento cuarenta carácteres.

La pena es muy honda cuando alguien así se va, cuando un artista tan brillante y que era capaz de removerte con extrema facilidad sentimientos por dentro ya no está.


Leonard Cohen en los años sesenta.

Esta mañana, mientras desayunaba como siempre escuchando Radio Nacional (Radio 3), me he enterado de la triste noticia de la muerte de Leonard Cohen, otro genio de la poesía y de la música, sí, como lo es Bob Dylan, por ejemplo. Después el locutor, el gran Ángel Carmona, ha contado la historia de Leonard Cohen y Marianne y no he podido evitar emocionarme.


Leonard Cohen y Marianne.


Leonard Cohen decía siempre que Marianne Ihlen fue "la mujer más perfecta que había conocido nunca". Hay una preciosa canción de Cohen titulada "So Long Marianne" que recomiendo su escucha a cualquiera que no la conozca. En YouTube hay un vídeo con subtítulos en castellano. Las letras de Leonard Cohen son para leerlas, comprenderlas y disfrutarlas.

A Marianne se le detectó leucemia con ochenta y un años y, unas semanas después, murió. Se conocieron cuando eran muy jóvenes, en un pueblecito de Grecia, dentro de un grupo de bohemios y artistas que allí tuvieron la suerte de coincidir. Marianne era la mujer del escritor Axel Jensen, con el que tuvo un hijo. 

Axel cambió de pareja (cosas del amor libre...) y se quedó sola. Cohen la vio llorar, la abrazó y le dedicó poemas y canciones. Su amor duró unos siete años. Con sus altibajos, eso sí... A Leonard Cohen le gustaba mucho ir de flor en flor, como se suele decir... Es muy difícil resistirse al poder de la belleza combinada con inteligencia cuando tienes la sensibilidad de un artista... Lo comprendo perfectamente: una mujer bella, inteligente y sonriente, feliz, para mí es lo más atractivo que existe. Por mi parte, tengo mucha suerte por eso...

Cohen y Marianne se separaron, claro.

Pero Leonard Cohen siempre reconoció que Marianne fue el amor de su vida. Cuando se enteró de que estaba ingresada en el hospital, ya ancianos los dos, le escribió una carta preciosa que ha sido la que me ha emocionado profundamente esta mañana y que decía, más o menos, lo siguiente:

"Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el camino.”

...

Dicen que la familia de Marianne le envió una carta a Cohen, agradeciéndole su escrito, el cual le leyeron a tiempo en el hospital, ya que ella estaba en plena facultades mentales, que le hizo muy feliz, que sonrió y ella finalmente extendió su mano... Marianne se fue hace tres meses. En una entrevista reciente, Leonard Cohen dijo que estaba preparado. Como dice la letra de su canción "You Want It Darker": "... I´m ready my lord...".

He was ready my lord...

Y aquí estoy, trabajando mientras escucho esa grandiosa Obra Maestra que es "I´m Your Man". Una maravilla de disco.


"I´m Your Man" de Leonard Cohen en mi mesa de trabajo.


Las buenas Obras de Arte permanecen siempre a través del tiempo así que, al fin y al cabo, no hay que estar triste: siempre tendremos ahí sus canciones.

Además, Leonard Cohen está ya junto con Marianne... Es un motivo de felicidad, ¿no?

Descanse en paz, maestro.

viernes, 3 de junio de 2016

El cielo de Málaga

El cielo de Málaga es precioso


Fotografía realizada por mi mujer, Rocío, hoy viernes a las 08:30 h.


Tan bonitos son sus amaneceres y sus atardeceres que rozan la fantasía más desbordante, la ciencia-ficción más increíble. 

Creo que admiro tanto su cielo porque si observas sus calles y sus aceras dan asco. Con el peligro que ello conlleva, prefiero mirar hacia arriba. Mirar el cielo de Málaga mientras caminas es un deporte de alto riesgo porque, entre otras trampas crueles, lo más probable es que resbales con una caca de perro o pierdas una zapatilla al quedarse pegada a un chicle de algún cochino sin escrúpulos. Una lástima la falta de educación de algunos de sus habitantes. Si los malagueños fuéramos más limpios sería una ciudad sobresaliente.

Mejor mirar al cielo.

El cielo de Málaga es pura luz.

viernes, 26 de febrero de 2016

Reflexión sobre el Arte Contemporáneo de nuestro siglo XXI

"Una obra de arte no debe tener el aspecto de una realidad, sino de una idea". Joseph Joubert.

Escuchando el debate en RNE 3 acerca de ARCO Madrid, el Arte Contemporáneo y su distanciamiento con el gran público, cosa que veo lógica dado el alto grado de complejidad y variedad del Arte Contemporáneo actual.

El gran público sigue estancado en el siglo XX, o en el XIX, o en la Edad Media. Algunos y a algunas que conozco incluso siguen en el Mesolítico y guárdate siquiera de hablarle "de la mierda que se hace hoy día"...

Como siempre, la clave está en nuestros inicios, es decir, en LA EDUCACIÓN, del "background" de cada uno. Y por eso aún hoy día la gente acude al MACBA, a ARCO, al CAC de Málaga y sigue preguntándose: ¿es eso arte? ¿Me están tomando el pelo...?; se juzga sin conocer el gran trabajo y el discurso que existe detrás de un artista que expone su obra en un museo. Hoy, en el siglo XXI, se requiere mucho esfuerzo por parte del espectador, y éste no está dispuesto a hacerlo (como en otros muchos ámbitos), de ahí que se proceda a la reacción fácil del juicio, la descalificación instantánea, el distanciamiento y, por tanto, el inmediato rechazo. Desde pequeñitos deberíamos acudir a los centros de arte y acostumbrarnos a abrir nuestra mente y conocer los infinitos puntos de vista, las diferentes ideas que existen sobre la realidad.

Para representar el aspecto de una realidad, la fotografía es un medio excelente. Estamos ya saturados de imágenes por todos lados (las redes sociales son un bombardeo constante, por ejemplo). Pero, ¿y el imaginario? ¿Y las creaciones de una realidad que proviene exclusivamente de la imaginación, de las ideas? ¿Dónde están?... Yo las echo de menos, desde luego.
 
 

Como siempre recomiendo a todo el mundo anclado en artes pretéritas y en esos comentarios de - "¡Ah! Pues ese retrato se parece al modelo. Qué bueno..."; o a eso otro de - "¡Qué bonita esa marina! Qué realismo... Y mira el barco... ¡Qué olas más preciosas!..."; que hay un excelente libro de Robert Hughes titulado "The Shock of the New" y que puede ser un apropiado punto de partida para comenzar a ver el arte de una manera un poco más moderna y más acorde al siglo XXI y la vorágine que lleva consigo.

Saludos.

miércoles, 20 de enero de 2016

Retrato del Doctor César Ramírez Plaza (diciembre, 2015).

El pasado mes de diciembre del año 2015 le regalé un retrato al ilustre y magnífico Doctor César Ramírez Plaza, así como uno de los bocetos más elaborados que realicé durante el proceso, como muestra de mi eterno agradecimiento hacia él. Aquí os lo muestro a continuación:

Retrato del Dr. César Ramírez Plaza (diciembre, 2015).
Ilustración vectorial (acrílica) impresa en lienzo.
70 x 50 x 2 cms. (84,5 x 59,5 x 2,5 cms. con marco).


Mi mujer, Rocío, y yo estuvimos cavilando acerca de qué regalarle en las fechas navideñas, al igual que hicimos el año pasado. Ya he sido paciente suyo en dos ocasiones (en el Hospital Carlos Haya y en el Quirón) y considero que en ambas me salvó la vida.

Ni más, ni menos.

Retrato del Dr. César Ramírez Plaza (uno de los bocetos).
Acuarela, lápiz, carboncillo y gouache sobre papel.
(55,5 x 44 cms.).


Como es comprensible, absolutamente NADA nos parecía suficiente: es imposible compensar el regalo que César me hizo a mí el pasado 28 de septiembre de 2015. El regalo más preciado que existe en la vida: LA SALUD. El volver a tener esperanzas en un futuro mejor. Entonces le dije a mi mujer: -“¿Por qué no le regalo un cuadro? Yo se pintar”. Y a Rocío le gustó la idea: -“¡Perfecto! Estoy segura de que le gustará mucho”. Y, bueno… he aquí el presente…

Uno de los bocetos a lápiz.

Y tengo que decir que el mejor regalo que recibí estas navidades pasadas fue el agradecimiento de César por mi obra y que me transmitiera que le gustó mucho y le emocionó. Me hizo inmensamente feliz.

Como ya le transmití personalmente a César, él destaca, entre otras cosas, por su real compromiso en invertir humanismo en su profesión, mirando cara a cara y a los ojos cuando habla al paciente (y no a una pantalla de ordenador), vital para infundir tranquilidad y confianza, tan importantes en la frágil situación de un enfermo. Es un doctor accesible en el trato, cordial siempre, llano, sencillo, explicando las cosas sin tecnicismos médicos para que todos lo entendamos. Y es lógico y normal que toda la gente que pasa por sus manos se muestre tan agradecida y le obsequien con tantas señales de cariño.



Entintado inicial del retrato.


Para la realización del retrato necesité echar mano de memoria fotográfica y de numerosos documentos gráficos; fotografías algunas correctas, otras no muy buenas; todas obtenidas de Internet.
Pero mi principal pretensión en este trabajo fue procurar plasmar cómo yo, José Carlos, uno de los muchos pacientes del Dr. César Ramírez Plaza, realmente lo ve a él. Y estoy convencido de que el resto de sus pacientes también lo ven así. Sólo hay que darse una vuelta por su blog en Internet o por las redes sociales que tanto le gusta frecuentar para comprobar que esto es verdad. Por tanto, fue un ejercicio gráfico el mío el cual no es un intento de representación hiperrealista de su semblante, sino que es una visión interior totalmente subjetiva, una obra expresionista en la que le muestro con una mirada limpia, buena y honesta, sonriendo, sus manos milagrosas blancas como la Paloma de la Paz, con ese halo brillante de energía alrededor de su busto que sólo los personajes verdaderamente ilustres poseen y lucen con humildad. Y con ese corazón que le permite volcarse en su profesión de manera incansable para ayudar al enfermo a recuperar lo más importante en la vida (repito) y que sólo nos percatamos de ello al perderla: LA SALUD.


EDITO: a continuación añado unas explicaciones en cuanto a las decisiones personales de composición que tomé a la hora de concebirlo, ya que pocas veces en un cuadro -por no decir ninguna- coloco los diferentes elementos y símbolos que lo forman al azar; es decir, siempre hay un por qué (aunque creo que ésto que estoy señalando se ve por sí solo o, al menos, eso espero, ¿verdad?). 

1- El halo del que hablo en el párrafo anterior también es una línea estratégicamente situada, pues fijaros como une las sienes de la cabeza con la mano derecha: a este respecto, siempre he estado convencido de que las manos tienen una conexión directa y muy importante con el cerebro (de ahí que prefiera el deporte del baloncesto al del fútbol, por ejemplo). Y de color amarillo, por supuesto, color de la luz del Sol, de la energía y la inteligencia.

2- Una cabeza brillante la de César, de ahí el punto de luz que resplandece en su frente. 

3-  Las manos son fundamentales para un cirujano, trabaja con ellas y de una manera muy precisa. En ellas está la vida y la salud del paciente. En este retrato, son grandes por lo mismo, por estar en un primer plano y su importancia. Ayer, mi cuñado y artista Ignacio, una persona de extrema sensibilidad y con buenas dotes de observación, me hizo una indicación muy interesante a cerca de la posición de los brazos; es decir, de acuerdo, son las manos de César, pero efectivamente también pudieran ser las manos de un paciente enfermo tumbado que suplica ayuda o/y que exaltan la figura del doctor. Ésta es una percepción muy interesante que deseaba invocar en este texto, sin duda, ya que fue una resolución intencionada. ¡Bien visto, Igni!  ;-)  No obstante, el hecho de que las manos lleven puestos guantes esterilizados (una "excusa" para pintarlas de color blanco, y la postura es la de un cirujano al que han vestido para operar según el protocolo quirúrgico) conlleva a que la interpretación por parte del espectador pueda ser libre y abierta, como a mí me gusta.

4- El color verde de sus ropas es, claro está, una alusión a la característica casaca verde de manga corta del cirujano que llevan en quirófano, pero tenía claro que el verde debía ser el color principal del cuadro: el verde de la esperanza. Era el artista Kandinski el que decía que "el color es un medio para ejercer influencia directa sobre el alma". El verde se ha utilizado mucho, a lo largo de la Historia del Arte, para representar a personajes ilustres, ya que es un color de paz, de tranquilidad (la que infunde César al hablarte), de relajación, de calma, de equilibrio, que representa a la Naturaleza y a la vida.

5- El color blanco fijaros que sólo aparece tanto en las manos como en los ojos, fundamentales estos últimos también en el trabajo de precisión de un cirujano. De ahí la determinación de dibujarlos sin aplicar color alguno: el blanco es la pureza, la perfección.

6- El corazón en el lado derecho del pecho representa ese lado humanista del personaje; es decir, el gran valor que tiene César como ser humano, ejerciendo una preciosa labor que consiste en ayudar a los demás a recuperar su salud. De ahí el cariño y las muestras de admiración merecidas que recibe constantemente este doctor por parte de todos nosotros.

7- Al final, decidí decantarme por un fondo de color neutro (entre muchísimas opciones que barajé -creo que esto se podría deducir un poco del boceto...-) para resaltar aún más el busto del doctor. Y nada más, ahí no hubo tanto ejercicio de introspección  ;-) 


Decidí finalmente, a parte de la ilustración vectorial impresa en lienzo, añadir y enmarcar uno de los bocetos a lápiz y acuarelas que realicé (uno de los más presentables, al menos…).
En fin, que este fue mi regalo de agradecimiento al Dr. César Ramírez Plaza, insuficiente a todas luces pero hecho con todo el cariño del que soy capaz. ¡El día que se lo entregué estaba más nervioso que cuando me fui a operar en septiembre!  :-D
Concluyo deseándole a mi mujer, a César, a toda mi familia, a mis amigos y a toda la buena gente mucha salud. Y, sobre todo a César, muchos ánimos para seguir trabajando de manera tan excelsa e incansable como lo hace, mi eterna gratitud y un abrazo muy fuerte.

José Carlos García Bueno (rojocuarzo).

lunes, 23 de noviembre de 2015

"Los Gomorritas" de Alejandro Carneiro en formato papel

Ya está a la venta en Amazon el libro "Los Gomorritas", de Alejandro Carneiro, tanto en formato físico (edición tapa blanda) como formato e-Book (digital). Lo podéis comprar en el siguiente enlace: http://www.amazon.es/Los-Gomorritas-Alejandro-Carneiro-ebook/dp/B015RNWLXI/ref=pd_sim_351_1?ie=UTF8&dpID=61RCnNZna6L&dpSrc=sims&preST=_UX300_PJku-sticker-v3%2CTopRight%2C0%2C-44_AC_UL160_SR106%2C160_&refRID=1Y7SAY91F6N60KGW4TDK

Como supongo que ya sabréis, yo soy el ilustrador de la portada y contraportada del libro. Espero que os guste como ha quedado:


Portada del libro "Los Gomorritas", de Alejandro Carneiro

Desgraciadamente, en la imprenta de Amazon cometieron un error de corte por el lado derecho de la portada. Pero bueno... nada importante.

Contraportada del libro

Exceptuando el corte derecho de la portada, la verdad es que la edición está bien de color y la calidad de imagen es buena para ser tapa blanda.


Ahora... ¡ya no hay excusa para no leerlo!  ;-)

¡Saludos!





viernes, 25 de septiembre de 2015

"Los Gomorritas", de Alejandro Carneiro. Realización de portada.

Bueno, pues ya está publicado en Amazon.es el nuevo libro del escritor gallego Alejandro Carneiro titulado "Los Gomorritas", del cual he tenido el gusto de encargarme de la ilustración y el diseño de portada. ¡Espero que os guste! Emoticono grin

"Los Gomorritas", de Alejandro Carneiro (portada final).


El libro lo podéis comprar aquí: http://www.amazon.es/Gomorritas-Jose-Carlos-Garc%C3%ADa-Bueno-ebook/dp/B015RNWLXI/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1443175239&sr=1-1&keywords=los+gomorritas 

Os cuento un poco la sinópsis. El libro es una historia de aventuras y fantasía mitológica en la que al protagonista, Jerano (un aburrido trabajador del departamento de administración de una empresa de alquiler de coches), se le aparece en una de sus habituales borracheras, de pronto, una serie de criaturas a cual de ellas más sorprendente. Y juntos deciden coger la cogorza del siglo y liar un buen follón en honor de aquellos grandes desconocidos de la Historia que fueron los gomorritas, de los cuales no se sabe nada de nada (no como en el caso de los sodomitas).

Uno de los bocetos previos (con apuntes, ideas, conceptos...).


No quiero extenderme demasiado ni desvelar las sorpresas que esconde esta novela de Alejandro Carneiro. Tan sólo decir que es un libro muy divertido, con muchísima acción e infinidad de actores y que, una vez comienza a crecer y crecer la bola del caos, no puedes parar hasta saber cómo termina todo. Lo recomiendo a todos los que os guste los relatos de aventuras fantásticas.

EXPLICACIÓN DE LA PORTADA: como es habitual, tras realizar muchísimos bocetos y deshacer numerosas ideas previas, al final me decanté por representar a los personajes que yo consideré más importantes de la novela:

- Jenaro, el protagonista (que aparece en la parte central de la imagen, sentado en un taburete, echado en la barra de un bar, bebiendo un güisqui y mirando de reojo al espectador).

- El dios Baco (a la derecha, partiéndose de risa, con su bufanda hortera, sus racimos de uvas y dándole la tabarra al guaperas de Apolo con su tirso);

- y el dios Apolo (un dios rubio y guapo, con su lira y su carcaj con flechas, fastidiado por la felicidad etílica de Baco).

- Y, junto a ese triángulo compositivo y alrededor de él, otras figuras que aparecen en la narración como Pan (un sátiro o fauno enano y lascivo); el gato de la vecina de Jenaro que se llama Benito; el barman, Amaro, vestido con misteriosa armadura medieval (por su antepasado condottiero, de ahí que, finalmente, decidiera no dibujarle rostro...), sirviéndole el güisqui a Jenaro.

- Y ya, por último, al fondo están otros personajes que escogí porque me gustan de la Mitología Clásica (¡en esta novela aparecen en escena infinidad de actores!): a la izquierda se puede ver al dios del inframundo, Hades, agarrando un relámpago con su mano izquierda, y a sus pies el terrorífico Can Cerbero (el perro de Hades, un monstruo de tres cabezas que guardaba la puerta del inframundo), mostrando sus amenazadores fauces y garras. Sobre un fondo de oscura tormenta hay un volcán en erupción y, por su ladera derecha, sube el pobre de Sísifo, fundador y rey de Éfira, que fue condenado por los dioses a subir una piedra por la cima de una montaña y siempre, antes de llegar a la cima, la piedra volvía a rodar hacia abajo, teniendo que repetir una y otra vez esta labor tan inútil y fatigosa. Ojo, insisto: ¡en la novela aparecen muchííííísimos más personajes y sorpresas que no os podéis perder! Emoticono grin

Con las manos en la masa para realización del fondo.


- Toda la composición de la ilustración descrita está rodeada de un filo con un patrón de la pintura clásica griega.

- Y, como sello de la casa, mi fondo con textura, esta vez bastante violento y marcado, con mucha arena y grietas, ya que la novela es una historia bastante movidita, es cinética en estado puro y, por tanto, de ahí que le metiera bastante trabajo.

El fondo después del prensado.


- Lógicamente, la tipografía del título y del nombre del autor también está diseñada por mí.

Una de las numerosas pruebas de color durante el proceso...


Bueno, pues, aunque no lo parezca por su longitud, este es el resumen de mi último trabajo. He tardado más de tres meses en completarlo debido a que mi estado de salud no ha sido el más idóneo pero..., ¡qué le vamos a hacer! Espero mejorar pronto y seguir trabajando con ilusión, fuerza y ganas, poniéndole el alma, como siempre.

Si todo va bien y según lo previsto, pronto veréis otro trabajo mío por aquí... Lo más probable es que sea un retrato de un personaje malagueño muy grande y muy importante.

¡Saludos a todos! Emoticono smile

domingo, 20 de septiembre de 2015

Sobre el visionario George Orwell, "1984" y las redes sociales...

Es curioso, ¡y escalofriante!, leer ciertas obras de escritores como Julio Verne o George OrwellGozaban de una imaginación científica casi sobrenatural. Bueno... lo del viaje del ser humano a la Luna aún está por ver (todos sabemos la competición descerebrada que fue La Guerra Fría), pero no deja de ser sorprendente los libros de estos... ¿adivinos? ¿Visionarios?



En cuanto a Orwell y su libro, "1984", sólo espero no caer nunca de lleno en esas "redes sociales que TODO lo ven" y utilizar estas herramientas de manera correcta, conservar mi vida privada como un divino tesoro.

Es decir, lucharé por no caer en la enfermedad llamada "TECNOESTRÉS" (y/o "TECNOANSIEDAD") y sus efectos psicosociales negativos debido al uso incorrecto de las nuevas tecnologías.

Por cierto, y como curiosidad, el término "tecnoestrés" fue acuñado por primera vez por el psiquiatra norteamericano Craig Brod precisamente en el año 1984, en su libro "Technostress: The Human Cost of the Computer Revolution". Lo definía como: 

"una enfermedad de adaptación causada por la falta de habilidad para tratar con las nuevas tecnologías del ordenador de manera saludable". 

Hacía referencia a los problemas de adaptación a las nuevas herramientas y sistemas tecnológicos. Además, se entiende el tecnoestrés como "una enfermedad" y lo más relevante: causada por una falta de habilidad o incompetencia de los usuarios.

También hay otras definiciones de la enfermedad como "cualquier impacto negativo en las actitudes, los pensamientos, los comportamientos o la fisiología causado directa o indirectamente por la tecnología"

O también como "un estado psicológico negativo relacionado con el uso de las nuevas tecnologías o amenaza de su uso en un futuro. Ese estado viene condicionado por la percepción de un desajuste entre las demandas y los recursos relacionados con el uso de las nuevas tecnologías digitales que lleva a un alto nivel de activación psicofisiológica no placentera y al desarrollo de actitudes negativas".

En definitiva, es una enfermedad que se debe, principalmente, al creciente estrés que produce la invasión en la vida diaria de la tecnología digital perenne, en convertir FaceBook, Twitter y demás plataformas como si se trataran de Diarios personales en el que todo, ABSOLUTAMENTE TODO, tiene que quedar reflejado, mostrando sin ningún pudor la privacidad de las personas al estilo de un "Gran Hermano" (o "Gran Marrano", como yo le llamo) de televisión, a través de teléfonos móviles, e-mails, PDAs, iPads, etc., etc., etc.; y a muchos desconocidos que les importa un pimiento si estás desayunando huevos con jamón y tostadas con aceite de oliva, si estás viajando aquí o allá, o si un día determinado estás estreñido.

Y, lo que es peor, es una enfermedad que produce efectos negativos como estrés, ansiedad, desajustes en síntomas afectivos y problemas psicofisiologícos varios que pueden afectar al organismo. El llevar el móvil siempre encima (la necesidad impuesta por el "Gran Hermano" que nos vigila) nos conduce a una obsesión que no nos conduce a nada sano.

No obstante, defiendo que las redes sociales son una herramienta que, BIEN UTILIZADA, no tiene por qué ser perjudicial, por supuesto. Al contrario, hay muchas cosas positivas que son posibles gracias a ellas. No todo es mediocridad, exhibicionismo y cotilleo. Pero se requieren usuarios con cierta formación, con un espíritu crítico sólido y, sobre todo, sentido común.

Es decir, el ser humano necesita imperiosamente REFLEXIONAR primero antes de guiarse por impulsos como una ameba sin ni siquiera leer antes, ni pensar y lanzarse a juzgar sin discutir, sin meditar y sin razonar las cosas antes de tomar una acción u otra.

En fin... acabo ya... Lo que está claro es que los psicológos, psiquiatras y sociólogos tienen muchííííísimo trabajo para rato... ;-)

¡Saludos!
JC