martes, 29 de mayo de 2018

María Dolores Pradera: pura elegancia de la canción

A veces, cuando estoy de mal humor, acudo a algunos remedios infalibles: ver una película que me guste o escuchar música.

Es mano de santo.


Un ejemplo de película "medicina": pues "Cantando Bajo la Lluvia" (1952), de Gene Kelly y Stanley Donen.


Un ejemplo de música "medicina": la versiones de María Dolores Pradera de las canciones de la gran compositora peruana Chabuca Granda, como "La Flor de la Canela" o "Fina Estampa". Me pongo a silbarla y listo; ¡otro día radiante con sol!  :-)


María Dolores Pradera

María Dolores Pradera era pura elegancia y gracia a la hora de cantar. Una delicia.

 
D.E.P.

viernes, 18 de mayo de 2018

Los Gigantes de Málaga

La Peña de los Enamorados, Antequera (Málaga)

El otro día me vino a la mente, como otras veces, la Peña de los Enamorados de Antequera (Málaga) mientras disfrutaba de un curioso vídeo en YouTube anunciando el güisqui "Johnnie Walker", con un espectacular gigante de roca que despierta en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, se levanta y comienza a caminar. Os lo recomiendo y, si os apetece, lo pódeis ver aquí en el siguiente enlace:  https://www.youtube.com/watch?v=9vkS1vS77FI




 Un fotograma del anuncio de "Johnnie Walker"

Si lo que vemos en este genial anuncio ocurriera en la ciudad de Málaga, sería una mujer gigante la que se despertaría de su geológico sueño: sus pechos, los Pinares de San Antón (las llamadas "Tetas de Málaga" por los autóctonos del lugar…); sus caderas, muslos y pies formarían Los Montes;  y luciría un suave y brillante cabello rizado de algas, sal y mar azul resplandeciente al sol.

Y ya sabemos que, si ocurriera en Antequera, sería un indio gigante. Y es que la Peña de los Enamorados, para que engañarnos, tiene cara de indio arapahoe, el cual se levantaría del suelo con estruendo monumental y aterrador, desenterraría su hacha de guerra y el resto de su titánico cuerpo calizo lentamente,  serio e imponente nublaría el cielo de la comarca por un instante, se giraría hacia el Sur cual aguja fina de magnetita y caminaría sobre Villanueva de la Concepción y Casabermeja, buscando la figura perpendicular de su ciclópea amada recortada en el horizonte entre agua y cielo. Su mujer gigante, que habría despertado en la ciudad de la Costa del Sol…


Seguro que esto lo habéis imaginado alguna vez muchos malagueños y malagueñas, ¿verdad? Quizás no exactamente como yo, pero más o menos, ¿no…?   ;-)


Y es que, como suelo decir muchas veces, tenemos una provincia privilegiada y maravillosa en cuanto a encantos naturales se refiere: su Mar Mediterráneo y sus frutos, claro está; pero también El Torcal de Antequera; el pueblo de Nerja (en general) y sus alrededores; todos los bonitos pueblos blancos y únicos de la provincia; el Desfiladero de los Gaitanes allá por Ardales, Álora y Antequera; la increíble y formidable zona de peridotitas de Sierra Bermeja en Marbella y Estepona; nuestro “Invernalia” particular que es el frío Norte de la Sierra de las Nieves con su Torrecilla o, ya al Sur, el peculiar Pico de La Concha; y en el Este,  con los dos mil metros de altura de La Maroma nevada, un milagro topográfico justo al ladito, al ladito del mar…). 


Con un poquito de imaginación, todos estos extraordinarios lugares darían para muchas, muchísimas historias fantásticas.

¡Saludos!

jueves, 3 de mayo de 2018

Sobre el "Hallelujah" de Leonard Cohen, mis dos versiones favoritas y un sabio

El poeta y cantante Leonard Cohen escribió uno de los himnos (no en el sentido tradicional del término) más bonitos jamás compuestos en la Historia de la Música: su "Hallelujah" apareció por primera vez allá por el año 1984, en su disco (sí, de vinilo, como tiene que ser) "Various Positions". 


"Various Positions" (1984), de Leonard Cohen


"Hallelujah" es una canción bellísima, con una letra que es todo un criptograma literario lleno de enigmas y símbolos, y que, lógicamente, ha generado todo tipo de interpretaciones. 

Mi interpretación particular es que es, básicamente, una canción metafísica y espiritual sobre el dolor y el placer de vivir; trata sobre el amor, el orgasmo, la miseria del ser humano y la decepción. Trata de nuestros triunfos y fracasos. Y que, en definitiva, la letra representa la reflexión de un simple ser humano cuestionándose la existencia de Dios. Y que, como en toda gran Obra de Arte, tienen multitud de aristas y recovecos en los que perderse en cada audición. Toda una maravilla de la Música.

¡Ah! Y antes que alguien lo piense: no es una canción cristiana en absoluto. Ni siquiera religiosa. 

Efectivamente, la letra hace mención al Rey David y a Betsabé, a Sansón y Dalila, y a la Sagrada Paloma ("the holy dove") pero, como pasa muchas veces con otras canciones que utilizan un estilo góspel (directa o indirectamente; véase el caso de otras canciones de uno de mis cantantes favoritos, el gran Marvin Gaye), puede llevar a confunsión a muchos oyentes y atribuirle directamente un significado meramente religioso, ya que se quedan en la superficie sin pararse a analizar detenidamente la letra, la cual se refiere:

a) Rey David y Betsabé, y Sansón y Dalila: simbolizan el orgullo del hombre, el cual es capaz de tirar todo al garete con tal de conseguir el amor de una mujer y aun así pensar que valió la pena.

b) la Sagrada Paloma (the holy dove) es el símbolo que utiliza Cohen para representar la energía luminosa que une a dos amantes.


Leonard Cohen era judío, y en esta canción usa referencias tanto cristianas como judías, pero él mismo confesó una vez en una entrevista que no creía en ninguna de estas dos religiones y que si tuviera que elegir, más bien presentaba simpatía por el Budismo.

Sea como fuere, y al margen de las miles de interpretaciones que se pueden hacer de esta enigmática letra, "Hallelujah" es una Obra Maestra de la Música, la cual no me canso de escuchar una y otra vez.

Hay cientos de versiones de "Hallelujah" (calculan que más de trescientas, según la "Wikipedia"...). No sé si será así. Lo cierto es que hay en concreto dos versiones que me apasionan porque las considero absolutas Obras de Arte: 

1- una es la de Jeff Buckley (un cantautor estadounidense con una voz de terciopelo fantasmagórica completamente imposible de imitar) que la canta en directo en su disco "Mystery White Boy" (que salió al mercado en el año 2000, aunque fue grabado a partir de una recopilación de actuaciones en directo durante su gira entre febrero de 1995 y febrero de 1996), cantándola al mismo tiempo con otra Obra Maestra, esta vez del grupo mancuniano The Smith: la canción "I Know It´s Over", perteneciente al magnífico álbum, "The Queen is Dead" (1986), para mí, el mejor disco del legendario grupo de Manchester.


"Mystery White Boy Live 95-96" (2000), de Jeff Buckley


2- Y la otra versión que me fascina es la de Enrique Morente (uno de los más valientes cantaores españoles que ha dado el Flamenco, ya que fue uno de los que se atrevió a renovarlo desoyendo a los puristas de la involución y a añadirle riqueza para evitar su muerte inexorable) junto con el grupo de rock de “Graná” llamado Lagartija Nick y que aparece en el disco "Omega" (1996), sin duda, uno de los mejores discos de la Historia y dedicado a la memoria del poeta Federico García Lorca.


"Omega" (1996), de Enrique Morente y Lagartija Nick


"Hallelujah" es de Leonard Cohen. Es la original.

La versión que comento de Jeff Buckley te llega al mismísimo fondo del alma y te destroza sin piedad. Es puro cante jondo. Si no te emocionas escuchándola es que tienes un serio problema de síndrome de corazón empedrado y deberías acudir a tu médico de cabecera inmediatamente. 

El "Aleluya" de Enrique Morente y Lagartija Nick es tremenda. ¡Emocionante es decir poco! Se me eriza toda la piel cada vez que la oigo: ¡es algo impresionante! Más cante jondo. Sin palabras.

No obstante, interprete quien la interprete de estos artistas que aquí menciono (y otros destacables que me he dejado en el tintero pero que no me gustan tanto…), "Hallelujah" es un tema tan bien hecho que siempre suena colosal.

Una canción luminosa y radiante sobre la vida, sobre el amor, que es lo más importante, sobre el dolor y la sabiduría de encontrar el gozo de vivirla. 

Hoy, tres de mayo, es un gran día para escuchar "Hallelujah". O unas buenas bulerías, por qué no. O un fandanguito de Huelva de los que te hacen un nudo en la garganta.


Una copita de manzanilla para este tres de mayo, que es "pinicilina"


Va este escrito dedicado a un sabio que conocí una vez, que nació en la Calle del Sol (no podría haber sido de otra manera...) y que sabía perfectamente como disfrutar de las cosas pequeñas e importantes de la vida y sacarle todo el jugo a este ratillo que estamos paseando por el planeta Tierra.

Va por ti, Juan.


"Now I've heard there was a secret chord
That David played, and it pleased the Lord
But you don't really care for music, do you?
It goes like this, the fourth, the fifth
The minor fall, the major lift
The baffled king composing "Hallelujah"


Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah


Your faith was strong but you needed proof
You saw her bathing on the roof
Her beauty and the moonlight overthrew you
She tied you to a kitchen chair
She broke your throne and she cut your hair
And from your lips she drew the Hallelujah


Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah


Baby I have been here before
I know this room, I've walked this floor
I used to live alone before I knew you
I've seen your flag on the marble arch
Love is not a victory march
It's a cold and it's a broken Hallelujah


Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah


There was a time you let me know
What's really going on below
But now you never show it to me, do you?
And remember when I moved in you
The holy dove was moving too
And every breath we drew was Hallelujah


Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah


You say I took the name in vain
I don't even know the name
But if I did, well really, what's it to you?
There's a blaze of light in every word
It doesn't matter which you heard
The holy or the broken Hallelujah


Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah


Maybe there's a God above
But all I've ever learned from love
Was how to shoot somebody who outdrew you
And it's not a cry that you hear at night
It's not somebody who's seen the light
It's a cold and it's a broken Hallelujah


Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah


I did my best, it wasn't much
I couldn't feel, so I tried to touch
I've told the truth, I didn't come to fool you
And even though it all went wrong
I'll stand before the Lord of Song
With nothing on my tongue but Hallelujah


Hallelujah, Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah".

viernes, 27 de abril de 2018

"La Llovizna", del poeta Eloy Sánchez Rosillo

LA LLOVIZNA

"Estar allí otra vez, en la mañana
de principios de junio,
andando de tu mano
por la gran plaza, en la que cae ahora
una leve llovizna.

Se desplazan solemnes por el cielo
las grandes nubes, y de pronto se abre
aquí y allá algún claro de oro vívido
en la vieja ciudad de las alturas.

Vienen y van las gentes
de sus quehaceres hacia sus asuntos
y no nos ven siquiera.

A nuestro lado indiferentes pasan;
qué saben de prodigios.
Bajo el paraguas gira nuestro mundo,
solamente por ti y por mí habitado.







Estar allí de nuevo,
en la mañana aquella.
Tus labios rojos en el aire gris,
y, entre risas, tus ojos que en lo oscuro
reflejan un relámpago".

Eloy Sánchez Rosillo.

martes, 17 de abril de 2018

"Terraforming Mars": otro juego de mesa extraordinario y divertidísimo

Como ya dije en una ocasión por aquí alguna vez, los juegos de mesa modernos me apasionan. Del último que escribí fue, si la memoria no me falla, del "Modern Art" (1992), del doctor Reiner Knizia, que, bajo mi punto de vista, es el mejor juego de subastas que conozco. 

Y ahí va otro juego de mesa que nos encanta y al que jugamos muchísimo últimamente (sobre todo mi mujer y yo) es el "Terraforming Mars" (2016), diseñado por los hermanos Jacob e Isaac Fryxelius (de Suecia) y editado en España por Maldito Games

Imagen de un fina de partida el pasado fin de semana


Aunque "Terraforming Mars" podría ser más atractivo estéticamente, este es uno de nuestros juegos de mesa favoritos. 

Su temática es fascinante y está muy bien representada, sobre todo en sus más de doscientas cartas, todas ellas diferentes y, sin duda, lo más potente del juego. 

El objetivo del juego ya aparece en su propio título: todos los jugadores buscarán terraformar el planeta Marte a base de incrementar su temperatura (de -30º C a +8º C), su nivel de oxígeno (a un 14%) y encontrar agua en su superficie (es decir, colocar nueve losetas que representan al líquido elemento). 


Portada de la edición de Maldito Games.

Pero no es un juego cooperativo precisamente, ya que cada jugador manejará gigantescas corporaciones de carácter científico y lucharán al final por tener más puntos de victoria que los rivales, puntos que no sólo los obtendremos por terraformar, sino también por nuestros avances científicos e infraestructuras sobre el planeta rojo. Conseguir que animales y plantas sobrevivan en Marte, experimentos con asteroides, construir ciudades cubiertas de enormes cúpulas, minar en busca de recursos, subir la temperatura mediante industrias energéticas... En fin, muestras de un montón de proyectos científicos muy interesantes, algunos aún son Ciencia-Ficción y otros son realidad (por ejemplo, hay alguna referencia al proyecto M.A.R.T.E (en español, "Experimento Astrobiológico de Tecnología e Investigación para Marte") que tiene por objetivo, entre otros, buscar formas de vida extremófilas (bacterias que sobreviven en unas condiciones de acidez extremas al metabolizar el hierro y el azufre presentes en la región junto con la presencia de agua subterránea) en el subsuelo del Río Tinto (una zona de Huelva (España) que tiene analogías importantes con Marte) y desarrollar tecnología que algún día podrá ser utilizada en la búsqueda de vida en el subsuelo del planeta marciano). De hecho, hay alguna carta que otra con imágenes de las mundialmente famosas minas de piritas de Riotinto. 


"Los Castillos de Borgoña" (o, como le llamamos nosotros, el "Burger von Cangreburgen"), otro estupendo juego de mesa editado en España por Maldito Games

El juego en sí es una maravillosa construcción de mazo que genera un motor muy bien hilada, que funciona a las mil maravillas y que entretiene un montón. Cuando ya sabes jugar (su reglamento no es nada difícil), las partidas suelen durar unas dos horas, más o menos (a dos jugadores) y el tiempo pasa volando. Le ocurre como a otro gran juego de mesa llamado "Los Castillos de Borgoña" (2011), del alemán Stefan Feld y también editado recientemente en España por Maldito Games (una editorial sevillana que en pocos años está haciéndose con un catálogo de juegos de mesa de excelente calidad), otro grandísimo juego del género "eurogame" que no es bonito pero que entretiene un montón. 

En definitiva, "Terraforming Mars" es un juego de mesa absolutamente fascinante, divertido, fácil de aprender, con turnos entre jugadores muy dinámicos y muy recomendable.

viernes, 13 de abril de 2018

John Carpenter, El Roto y los políticos


Uno de mis géneros cinematográficos favoritos siempre ha sido el Cine Fantástico (y con toda su amplitud conceptual, ya que abarca muchos tipos de películas: las de Ciencia-Ficción, Terror, Suspense, y alguna más que se me escapará...). Sin duda, me parece el género más rico, versátil complejo, sobre todo por lo que tiene de metáfora, ya que si analizamos en profundidad algunos films comprobaremos que están hablando de la realidad que nos rodea. Un claro ejemplo de ello sería el magistral director George A. Romero (que en paz descanse) y sus películas de zombis. Echemos un vistazo sino a “Land of the Dead” (su título en español, “La Tierra de los Muertos Vivientes”, 2005): una película claramente política que refleja de manera brillante la corrupción, la lucha de clases sociales y la desigualdad entre los ciudadanos normales de pie de calle (cuyo escalón más bajo, en este caso, serían los zombis) y las clases dirigentes.

El director de Cine, el genial John Carpenter

Y otro maestro del Cine Fantástico se cuela por aquí… Querría hablar también de John Carpenter, uno de los directores norteamericanos quizás más incomprendidos, ingeniosos (para mí, es el director que mejor ha sabido llevar al Cine el complejo mundo de los libros de H. P. Lovecraft sin caer en lo facilón y lo vulgar...) y solitarios del Cine Contemporáneo. Claro está que su filmografía tiene altibajos, pero es autor de auténticas Obras Maestras  como “La Niebla” (1980), “La Cosa” (1982) y “1997: Rescate en Nueva York” (1981); y otras películas altamente interesantes como “El Príncipe de las Tinieblas” (1987), “En la Boca del Miedo” (1995), “Village of the Damned” (1995) y “La Noche de Halloween” (1978).

John Carpenter: uno de los grandes clásicos del Cine

Pero hablando de políticacorrupción y desigualdad social, últimamente me viene mucho a la cabeza una de sus películas más simpáticas y premonitorias: me refiero a su maravillosa “They Live!” (1988; título en español: “¡Están Vivos!”), una magnífica película que aún hoy sigue totalmente vigente (por desgracia, ¡quizás más que nunca y más en España!), que aconsejo ver a todo aquel que no lo haya hecho y un film a reivindicar.

"They Live!" (1988), de John Carpenter; una obra premonitoria


De acuerdo de que no es una de sus películas más redondas, pero el mensaje que tiene “They Live!” está comunicado de manera extraordinaria y con un desparpajo fresco y sorprendente. A simple vista, sólo parece una película más de invasión alienígena al planeta Tierra, pero como digo, si la analizamos en profundidad, vemos que se trata de una mirada certera y aterradora alrededor de las desigualdades sociales que imperan hoy en el mundo; es decir, la mezquina y eterna explotación de los pobres ciudadanos de a pie a manos de las clases políticas y/o más pudientes.


El protagonista es un simple obrero de la construcción  con pocos estudios, con un nivel económico paupérrimo  y que está en paro. No os voy a contar toda la película aquí pero, en un momento dado, el protagonista descubre (mediante unas gafas oscuras que los miembros de una pequeña resistencia  fabrican) que nuestros gobernantes, nuestros jefes de empresa, la clase alta de la sociedad, en definitiva, son unos repugnantes extraterrestres cuyos planes consisten en explotar los recursos naturales de La Tierra a su antojo, manipulando las necesidades del populacho y así controlarlo mejor. Estos extraterrestres sin escrúpulos utilizan la prensa, la publicidad, la televisión (si se hubiera rodado hoy día estaría Internet, por supuesto, y las redes sociales…) para esconder mensajes subliminales que imponen docilidad: “No Penséis”, “Obedeced”, “Consumid”, “Procread”, etcétera.

Uno de los "extraterrestres" de "They Live!"

En definitiva, una película interesantísima con el dorado sello de John Carpenter en la que, como casi siempre en su filmografía, demuestra que el Mal reside en el interior del ser humano, incapaz de controlar sus impulsos más siniestros, y donde hay una aparente tranquilidad que nos rodea en constante amenza. Un film muy divertido pero que, al final, nos hará reflexionar, como todo buen Cine… Os la recomiendo mucho.

Y al hilo de todo esto, también me ha hecho pensar sobre este tema la viñeta de El Roto el pasado lunes, 9 de abril de 2018, en el periódico El País; otra obra magistral de este genial ilustrador que consigue a la perfección reflejar el rostro de nuestros políticos, dirigentes y, en definitiva, la gente corrupta sin escrúpulos que quiere escalar a lo más alto de la sociedad a toda costa como buenos psicópatas superdotados que son, sin importarles nada los demás ni lo más mínimo

"No es País Para Honrados", de El Roto (fragmento escaneado del periódico El País, lunes, 9 de abril de 2018)

En definitiva, son esos seres (¿humanos?) que intentan aparentar que te representan y defienden los intereses del ciudadano pero que, en realidad, sólo buscan conseguir el interés individual...

El rostro que dibuja El Roto es el mismo que el rostro de los extraterrestres de “They Live!” de John Carpenter.

Adolf Hitler, Stalin, Franco, Felipe González, Fraga, José María Aznar, Zapatero, Rita Barberá, Camps, Cristina Cifuentes, la infanta Cristina y Urdangarín, Griñán y Chaves, José Luis Suárez, Jordi Pujol, Junqueras y Puigdemont, Gabriel Rufián y Rafael Hernando Fraile, Pablo Iglesias, Rivera, Mariano Rajoy, Donald Trump, Vladimir Putin, y un triste y desolador etcétera...

Como la película de Carpenter: algo aterrador.

Ampliando el rango de alcance de la obra de El Roto, se podría decir también que "No es el Planeta Tierra Para Honrados"... Y lo más deprimente es que gran parte de la Historia del ser humano la conforma estos individuos...

Con todo, aún hay mucho ingenuo por ahí suelto que cree en ellos… Pero ese “rostro” de El Roto (y el de los marcianos de Carpenter) ya lo conocemos todos y no necesitamos de esas gafas oscuras, ¿verdad? Sobre todo, gracias a gente inteligente y brillante como El Roto o John Carpenter, capaces aún de pensar de manera autónoma y señalando la verdad con el dedo del sabio.

Así que me temo que nada podemos hacer salvo seguir leyendo muchos libros, disfrutar del buen Cine, de la Músicala Poesía, seguir estudiando Filosofía para seguir aprendiendo a pensar por nosotros mismos y a luchar (lo que nos dejen, claro…; porque son muchos y muy poderosos…) para no dejarnos llevar por sus bombardeos de mensajes subliminales con los que intentan manipularnos constantemente…

¡Saludos!

martes, 13 de marzo de 2018

Sobre "El Sol del Membrillo" (1992), de Víctor Erice, la vida y el arte

Me hacen mucha gracia algunos jóvenes artistas, muy orgullosos de sí mismos sin haber dado apenas un paso por la vida, porque sufren un error de actitud. La típica arrogancia y autocomplacencia irrisoria de muchos de esos bisoños esnobs, Ícaros queriendo llegar al Sol con alas de cera, es ridícula y es un indicio de que no han comprendido nada aún. Pero bueno... Aún tienen tiempo para rectificar... (espero).

Alcanzar el éxito popular y económico es una cosa. Las palmaditas en la espalda están muy bien; te animan y, en muchos casos, te ayudan a vivir, claro que sí. Pero mantenerse firme, lejos de las modas y ser fiel a uno mismo es otra muy distinta: es un camino arduo, espinoso y casi inaccesible, una tarea ideal para masoquistas.

Por ejemplo, una pregunta frecuente que señala uno de los grandes problemas del arte: ¿cuándo está acabada una obra?

La respuesta es simple y contundente: nunca.

El arte es una lucha espiritual continua, una búsqueda eterna por conseguir un sueño imposible. Imaginar y soñar es libre; sin embargo, conseguir plasmar lo etéreo en algo tangible tal cual lo has ideado o tal cual lo ven tus ojos es siempre algo inalcanzable.

Y menos mal que es así. Porque si no, ¿dónde buscaría?

Es como la descripción de la poesía por parte de José Emilio Pacheco

"...porque la poesía que busco es como un diario en donde no hay proyecto ni medida...".

Porque el arte que busco es como un diario en donde no hay proyecto ni medida…

Y es que, se podrá encontrar satisfacción completa en muchas otras cosas, pero nunca en el arte.

Vamos con otro ejemplo: ¿cómo representar en un lienzo, en un objeto de dos o tres dimensiones, la incandescencia del astro rey? ¿Cómo detener la luz y el tiempo? ¿Es eso posible o tan sólo a un loco se le ocurre? ¿Alguien logrará por un instante convencer a Saturno de que devore magdalenas con chocolate en vez de a sus hijos? ¿Se puede frenar a La Parca? Yo ya la he visto un par de veces cara a cara (creo que le caí bien y por eso estoy aquí, escribiendo estas líneas sin sentido…) y por su mala cara afirmaría de que no está por la labor...

¿Es posible paralizar la maduración de los membrillos y que caigan finalmente al frío suelo?

De todas formas, y como siempre digo, sé que todo esto será muy difícil de comprender por muchos. Es normal, más si tenemos en cuenta estos grises tiempos materialistas en los que vivimos, llenos de prisas, ruidos, sin tiempo para reflexionar, rodeados de máquinas ("¿inteligentes...?"), de contaminación, de corrupción política, social y moral, donde sólo el dinero, la gran casa y el gran coche son los que cuentan para valorar a una persona.

Cartel de la película

Pero menos mal que, de vez en cuando, hay oasis en este desierto, hay destellos de luz entre tanto nubarrón y surgen grandes artistas como Víctor EriceAntonio López que consiguen abrirnos los ojos para aprender a contemplar la vida de otra manera…

"Estoy en Tomelloso, delante de la casa donde nací. Al otro lado de la plaza hay unos árboles que nunca crecieron allí. En la distancia, reconozco las hojas oscuras y los frutos dorados de los membrilleros. Me veo entre esos árboles junto a mis padres, acompañado por otras personas cuyos rasgos no logro identificar. Hasta mí llega el rumor de nuestras voces... Charlamos apaciblemente. Nuestros pies están hundidos en la tierra embarrada. A nuestro alrededor, prendidos de sus ramas, los frutos rugosos cuelgan cada vez más blandos. Grandes manchas van invadiendo su piel y en el aire inmóvil percibo la fermentación de su carne. Desde el lugar donde observo la escena no puedo saber si los demás ven lo que yo veo. Nadie parece advertir que todos los membrillos se están pudriendo bajo una luz que no sé cómo describir; nítida pero a la vez sombría, que todo lo convierte en metal y en ceniza. No es la luz de la noche; tampoco es la del crepúsculo, ni la de la aurora".


Todo ésto es lo que pensé hace poco al ver por enésima vez esa obra maestra del Cine llamada "El Sol del Membrillo".

Una clara muestra de que el arte es vida y la vida es arte.

¡Saludos!